Bienvenido coronavirus

Una situación muy extraña… muy nueva al menos para nosotros los occidentales. Desde el primer momento que anunciaron confinamiento me planteé que nos encontraríamos por primera vez con los niños a casa sin poder contar con los abuelos, tías, vecinos, etc.

¿Quizás es una lección para la convivencia? Una lección para vivir con la pequeña familia que hemos creado y de la que a veces nos sentimos lejos…? ¿Demasiadas horas fuera de casa?  ¿Buscando otros espacios para evitar discusiones?

Más allá de las consecuencias económicas que esto pueda tener, que probablemente serán mucho más graves de lo que hubiera podido pasar si hubiéramos confinado las personas de riesgo, en lugar de confinarnos todos, me gustaría hablar aquí de los aprendizajes que podemos sacar, y de algunas pautas para seguir estos días.

Las situaciones que nos sacan de nuestra zona de confort (aquello conocido, rutinario, de nuestro día a día) son una gran oportunidad para aprender. Si lo vemos desde el punto de vista de un reto, estaremos muchos días conviviendo con nosotros mismos y con las personas de nuestro entorno más próximo. Esto puede provocar que aparezcan conflictos (con nosotros mismos o con el entorno) que habitualmente no tenemos porque los evitamos. Es una oportunidad ahora estar abiertos a observarnos con amabilidad. A practicar la escucha activa con los demás, a ayudarnos y buscar soluciones.

Por otro lado, lo más recomendable des de un punto de vista de salud y bienestar mental, es seguir en la medida que podamos, con la normalidad del día a día. A pesar de estar confinados, podemos seguir muchas rutinas, como por ejemplo los horarios (laborales y escolares) de entre semana, vestirnos, horarios de comidas, hacer ejercicio (hay múltiples recursos para hacer ejercicio a casa), hacer yoga (os recomiendo David Lloret en el canal de youtube  del de Espai de Ioga), hacer meditación (puedes seguirme con meditaciones a la naturaleza en youtube). Seguir una dieta equilibrada también nos ayudará a fortalecer nuestro sistema inmunitario.

En relación a los niños, los que tenéis pequeños en casa, cuanto más puedan seguir la rutina de entre semana mejor. Que tengan espacios para actividades más mentales y espacios para jugar, practicar des de casa los extra escolares tratando de seguir el horario parecido. Todo esto desde la calma y la flexibilidad, está claro, como ideas para ir dando una mínima estructura a estos días de confinamiento. Os puede ayudar mucho, también, marcaros un objetivo de ocio al día, o almenos sábado y domingo, por ejemplo hacer un bizcocho, jugar a un juego de mesa, poner música y bailar, etc.

Algunos de los que trabajamos por nuestra cuenta ya estamos habituados a hacer “malabares”, durante las vacaciones escolares, para seguir trabajando des de casa a pesar de tener los niños. Por otros es una situación nueva. Es natural que en algún momento nos colapsemos, asustemos, estresemos… la solución es tratarnos con respeto y compasión, a nosotros y a los demás, dándonos margen para equivocarnos y reorganizar lo que haga falta. Las emociones nos pueden generar bienestar o malestar pero no son ni buenas ni malas. Todas tienen un sentido. Escuchémonos estos días para ir viendo qué necesitamos en cada momento y poderlo comunicar a las personas cercanas.

Adelante, ánimos y salud

Núria Balliu Castanyer
Vilafreser marzo 2020