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Seguimos cerrados… y ahora qué?

Photo by Harald Arlander on Unsplash

Veo esta hoja en blanco y no sé por dónde empezar a escribir. Son días tan intensos donde pasan tantas cosas sin pasar nada a la vez que me cuesta tirar de una de tantas ideas que me vienen a la cabeza.

Me ayuda muchísimo ir colgando estos vídeos gratuitos y saber que a muchos de vosotros os están siendo útiles. Esto me hace feliz.

Las emociones están a flor de piel, acumulando cansancio, carencia de sol y malas noticias sobre los familiares de amigos, de clientes, de compañeros y de alumnos que nos dejan.

Pienso mucho en los niños que llevan más de un mes cerrados en un piso, sin ni un balcón para poder salir… pienso cada día y les mando mucho amor desde aquí, a ellos y a sus familias. Pienso en las personas que ya tenían una situación delicada, de salud, economía o relaciones sociales y que la llegada del coronavirus les ha perjudicado todavía más. Les tengo muy presentes y les envío mucha fuerza, también.

Por otro lado, también hay momentos donde sale el sol, cuando pienso todo lo que estamos aprendiendo con esta situación, cuando agradezco profundamente el aprecio y apoyo de mi familia y todo el amor que puedo dar a mi alrededor. Momentos donde disfruto de las risas en casa, de los chistes de los amigos en el watsApp, del calorcito que desprende el fuego de la chimenea mientras afuera llueve, de la ayuda de los vecinos y de este sentimiento de solidaridad que se va desarrollando a medida que pasan los días y las semanas…

Y lo que me viene en mente con más fuerza es que todo esto no está pasando por casualidad. Que necesitábamos parar, sacudirnos, recomenzar con muchas cosas. Me pregunto si esa lluvia y frescura afuera durante esta primavera son casualidad o es que el planeta está agradeciendo esta parada de nuestro ritmo frenético.

Por último, y aquí vienen mis propuestas en este artículo, pienso que más que nunca nos tenemos que cuidar. Necesitamos rebajar expectativas y sobre todo cuidarnos física y mentalmente, ya llevamos muchos días de confinamiento y el cansancio se acumula.

Aceptar la situación nos ayudará a pasar a la acción. Aceptar que no podemos hacer lo mismo que hacíamos antes, y que nuestros hijos empiezan a estar cansados, también, por mucho que aparentemente se adapten tan fácilmente. Aceptar que se trata de ir viviendo cada momento de la manera más fácil para cada uno. Hacer menos y mas simple para llegar a más resultados satisfactorios para todos.

Esta vez he colgado un pequeño vídeo que podéis encontrar aquí (en catalán) dando algunas pautas para gestionar el estrés de estos días. Espero que os sirva tanto por ahora como para cuando salgamos.

Una fuerte y cálido abrazo,

Núria Balliu Castanyer
Vilafreser, 22 de abril del 2020

Recursos para conservar la calma durante y después del confinamento

 

Durante esta etapa pongo a tu disposición una serie de vídeos de introducción al mindfulness naturaleza para que te cuides y puedas cuidar a los tuyos.

También encontrarás consejos para gestionar el estrés y la incertidumbre del confinamento en los últimos artículos publicados.

I por último, ofrezco unas horas de atención telefónica gratuita, el martes por la tarde, para las personas que lo necesiten. Clica aquí para reservar tu llamada.

Tus vídeos (en catalán):

 

 

 

 

Las actitudes del mindfulness: presencia, abiertos a la experiencia, con amabilidad:

 

Como cuidarnos para cuidar a los pequeños durante el confinamiento

Lo más importante para nuestros pequeños y pequeñas es que los adultos conservemos la calma y las sonrisas. En este artículo te doy algunas pautas para el auto control y la cura mental a través del mindfulness.

Sé que es un momento difícil y que según nuestra situación personal y profesional podemos tener momentos de desesperación. Pero es una gran oportunidad para estar atentos a nuestro estado de ánimo. No dejarnos arrastrar por pensamientos negativos y

preocupaciones hacía el futuro será esencial, pues como sabéis, los pequeños captan lo que va por dentro.

Estar presente significa vivir cada momento como un momento único lleno de aprendizaje.

Te propongo pues, que estés atenta a cuando te estás yendo del momento presente. Te propongo que cuando te des cuenta, valores si los pensamientos que te han llevado hacia el pasado o hacia el futuro son constructivos o no. Te propongo, finalmente, que si no son constructivos, pongas atención en el momento presente y respondas a la situación de una forma constructiva. Alomejor necesitas un descanso.

Esto significa que no puedo sentir dolor? No. Es muy natural y legítimo sentir preocupación, tristeza, frustración en algún momento. Lo que más nos ayudará es observar estos sentimientos con amabilidad cuando detectamos que están y dejarlos irse tal y como han llegado, sin quedarnos atascados en ellos ni criticarnos para sentirlos.

Cómo puedo darme cuenta de cuando no estoy presente? Es cuestión de entrenamiento. Se trata de practicar la auto observación, de qué poco a poco vayas poniendo conciencia de tu estado. Poner atención en el cuerpo te puede ayudar, pues este responde a nuestros pensamientos. Si conectamos con preocupaciones, el cuerpo se tensa.

Estar presente significa que no hace falta que piense con el futuro? No exactamente. Naturalmente puedes sentar y planificar. Reorganizarte, reinventar tu proyecto, tu trabajo, planificar la semana, los horarios a casa con los pequeños. Pero esto es muy diferente del pensamiento recurrente hacia preocupaciones que no nos aportan nada de positivo.

Como cuidar la relación con los pequeños?
• Riendo cada día un rato.
• Reservando ratos por los juegos, payasadas, cosquillas…
• Poniendo música para cantar y bailar.
• Asegurando su descanso.
• Dando un mínimo de estructura al día, al menos de lunes a viernes, a nivel de horarios y hábitos.
• Todo esto no solo les ayudará a ellos. También te hará sentir mejor  y así podrás cuidar la relación con ellos.

También es muy importante que:
• Descanses cuando lo necesites y te tomes momentos de “kit Kat”.

Si te cuesta dormir o mantener la calma, he abierto un canal en youtube con ejercicios para aprender a meditar y relajarte. Clica aquí para acceder.

Ánimos, ya nos queda menos!

Nuria Balliu, 24 de marzo 2020, Vilafreser

Bienvenido coronavirus

Una situación muy extraña… muy nueva al menos para nosotros los occidentales. Desde el primer momento que anunciaron confinamiento me planteé que nos encontraríamos por primera vez con los niños a casa sin poder contar con los abuelos, tías, vecinos, etc.

¿Quizás es una lección para la convivencia? Una lección para vivir con la pequeña familia que hemos creado y de la que a veces nos sentimos lejos…? ¿Demasiadas horas fuera de casa?  ¿Buscando otros espacios para evitar discusiones?

Más allá de las consecuencias económicas que esto pueda tener, que probablemente serán mucho más graves de lo que hubiera podido pasar si hubiéramos confinado las personas de riesgo, en lugar de confinarnos todos, me gustaría hablar aquí de los aprendizajes que podemos sacar, y de algunas pautas para seguir estos días.

Las situaciones que nos sacan de nuestra zona de confort (aquello conocido, rutinario, de nuestro día a día) son una gran oportunidad para aprender. Si lo vemos desde el punto de vista de un reto, estaremos muchos días conviviendo con nosotros mismos y con las personas de nuestro entorno más próximo. Esto puede provocar que aparezcan conflictos (con nosotros mismos o con el entorno) que habitualmente no tenemos porque los evitamos. Es una oportunidad ahora estar abiertos a observarnos con amabilidad. A practicar la escucha activa con los demás, a ayudarnos y buscar soluciones.

Por otro lado, lo más recomendable des de un punto de vista de salud y bienestar mental, es seguir en la medida que podamos, con la normalidad del día a día. A pesar de estar confinados, podemos seguir muchas rutinas, como por ejemplo los horarios (laborales y escolares) de entre semana, vestirnos, horarios de comidas, hacer ejercicio (hay múltiples recursos para hacer ejercicio a casa), hacer yoga (os recomiendo David Lloret en el canal de youtube  del de Espai de Ioga), hacer meditación (puedes seguirme con meditaciones a la naturaleza en youtube). Seguir una dieta equilibrada también nos ayudará a fortalecer nuestro sistema inmunitario.

En relación a los niños, los que tenéis pequeños en casa, cuanto más puedan seguir la rutina de entre semana mejor. Que tengan espacios para actividades más mentales y espacios para jugar, practicar des de casa los extra escolares tratando de seguir el horario parecido. Todo esto desde la calma y la flexibilidad, está claro, como ideas para ir dando una mínima estructura a estos días de confinamiento. Os puede ayudar mucho, también, marcaros un objetivo de ocio al día, o almenos sábado y domingo, por ejemplo hacer un bizcocho, jugar a un juego de mesa, poner música y bailar, etc.

Algunos de los que trabajamos por nuestra cuenta ya estamos habituados a hacer “malabares”, durante las vacaciones escolares, para seguir trabajando des de casa a pesar de tener los niños. Por otros es una situación nueva. Es natural que en algún momento nos colapsemos, asustemos, estresemos… la solución es tratarnos con respeto y compasión, a nosotros y a los demás, dándonos margen para equivocarnos y reorganizar lo que haga falta. Las emociones nos pueden generar bienestar o malestar pero no son ni buenas ni malas. Todas tienen un sentido. Escuchémonos estos días para ir viendo qué necesitamos en cada momento y poderlo comunicar a las personas cercanas.

Adelante, ánimos y salud

Núria Balliu Castanyer
Vilafreser marzo 2020

Como superar un mal día

Todos, o al menos la mayoría de los humanos tenemos días buenos y días malos.

Cómo habréis comprobado, cuando tenemos un mal día lo vemos todo bastante oscuro…  parece que todo se gira en contra y tendemos a magnificar los acontecimientos negativos (cualquier comentario fuera de lugar, imprevistos, pequeños conflictos…) se pueden convertir en una traba. Y por otro lado, este tipo de días obviamos las cosas positivas (el sol que brilla, el ruido agradable de la lluvia, el coche que funciona, la familia que nos quiere, el trabajo que tenemos…). En cambio, los días buenos, como dice la canción del grupo catalán Manel, “casi somos invencibles”.

Alan Watts, escritor británico que interpretó la filosofía oriental para los occidentales, consideraba que “el arte de vivir […] no consiste ni a dejarse arrastrar por la inercia ni a aferrarse temorosamente al pasado. Consiste a sentir cada momento y a considerarlo completamente nuevo y único, a tener la mente abierta y totalmente receptiva”.

Cuando estamos en medio de un mal día,

Foto: Jeremy Bishop

lo más adecuado es dejarse fluir y estar atentos. Ser conscientes que igual que ha llegado pasará. No quedarnos atrapados en el mal estar sino practicar una mirada más contemplativa respeto lo que estamos haciendo y sintiendo. Practicar la vista de pájaro, como digo a menudo a mis alumnos y a personas a las que acompaño,  como si nos viéramos a nosotros mismos actuando en un escenario. Esta actitud nos puede ayudar a tomar distancia y ser más conscientes de lo que hacemos, pensamos y sentimos. También nos puede ayudar a tomar la situación con más sentido del humor.

Para acabar, hay una frase que me encanta y la utilizo mucho para ilustrar los beneficios de practicar mindfulness. La encuentro muy útil para los días en que el viento se gira en contra nuestra y dice así: “No puedes parar las olas pero puedes aprender a surfearlas”.

Por lo tanto, si tienes un mal día, deja fluir, no te juzgues ni te critiques por eso; obsérvate y sobre todo, respira antes de cada oleada para valorar por qué lado la coges. En todo caso, no son días para tomar grandes decisiones ni tener según qué conversaciones delicadas. Deja esto para cuando sientas más serenidad.

Con amor,

Núria Balliu

Experiencia de un retiro

Este mes de diciembre he tenido la suerte de participar en un retiro de cinco días de silencio con el equipo de instructores del Instituto EsMindfulness de Barcelona, dirigido por Andrés Martín. Tengo que reconocer que sentía un cierto respeto delante la experiencia, como todas las “primeras veces”. No había estado nunca tantos días sin pronunciar palabras y gestos hacia mi entorno, de forma que sentía aquellos nervios de algo nuevo y desconocido y me preguntaba si sería capaz. Capaz de aguantar hasta al final sí, porque soy tozuda, pero en qué condiciones?

Photo by Rubén Bagüés on Unsplas

El primero y segundo día fueron de aclimatación y un poco duros por la cantidad de horas en postura de meditación. Las rodillas me hacían daño, la espalda se resentía, la impaciencia llegaba. Pero poco a poco, a través de las indicaciones de Andrés, me iba relacionando de otro modo con los largos ratos de práctica y esto me permitía ir haciendo descubrimientos personales muy reveladores: patrones mentales con diferentes matices, asociación de molestias físicas con ideas mentales recurrentes, surgimiento de emociones… todo iba tomando sentido y se iba ordenando.

El silencio cada vez era más mágico. No solo durante la práctica sino también en los ratos de descanso, paseadas al bosque en solitario, y comidas compartidas con compañía a pesar de sin conversaciones.

El más cautivador de todo fue ir descubriendo personas, a pesar de no comunicarnos, que permitían ir sintiendo el apoyo y la compañía del grupo. Y una fuerza espectacular que tiene el silencio. Me quedo con la sensación que a veces hablamos demasiado. Probad de daros espacios de silencio a vosotros y a los otros. Silencio absoluto: no teléfonos, no pantallas, no interferencias… solo silencio…

Espero que tu Navidad tenga también espacios de silencio!

Un fuerte abrazo y energía para el 2020.

Nuria

23 diciembre 2019

Como escuchar activamente

Photo by Emiliano Vittoriosi on Unsplash

La escucha activa es una de las maneras más potentes de prevenir y resolver conflictos. Nos escuchamos activamente en nuestro día a día? Escuchamos a la pareja, escuchamos los hijos, escuchamos a los alumnos en la escuela? Se escuchan activamente nuestros representantes políticos? La respuesta es no en algunos casos y un no rotundo en el caso político. Las consecuencias a nivel social y político las hemos visto claramente estos días.

Qué significa escuchar activamente?  escuchar activamente consiste en escuchar sin prejuicios ni juicios. Escuchar ahora y aquí, sin poner de mi parte. Es decir, entrando en la historia del otro, con empatía, en lugar de escuchar juzgando la historia o interpretándola desde mi punto de vista. Para escuchar activamente necesitamos desenvolvernos de “lo nuestro”, hacer un esfuerzo de “neutralidad” por un rato.

Cómo puedo escuchar activamente a las personas que quiero? con el cuerpo, con el corazón y con la cabeza. Con el cuerpo, a través de la mirada, asintiendo con la cabeza, con una postura abierta, relajada y dispuesta a dialogar. Con el corazón, conectando con los sentimientos del otro y expresándole estos sentimientos que nos llegan para asegurarnos que no estamos malinterpretando. Con la cabeza, poniendo atención al contenido, al sentido que tiene por el otro lo que está diciendo, haciendo silencios mientras el otro se expresa, haciendo preguntas para clarificar, pequeños resúmenes de lo que hemos entendido y respetando por encima de todo la “historia” del otro. Entendiendo que el otro tiene derecho a ver las cosas diferentes de nosotros, y que podemos respetar esta diferencia sin necesidad de tener que estar de acuerdo y opinar lo mismo. Encontrando un punto de acuerdo, aquello en lo que sí nos podemos acercar.

Porque los políticos no se escuchan activamente? Por que no quieren resolver el conflicto. El máximo 0bjetivo político, lo sabemos, y cuando escribo esto conecto con una gran tristeza, es ser reelegido. Es un tema de estadística pura y dura. Por lo tanto, si escuchar y dialogar pone en riesgo el número de votos que pueden conseguir, definitivamente esta no será la estrategia sino justo lo contrario. Entonces, me pregunto… quién nos representa, en realidad? La situación es grave. Muy grave.

Núria Balliu Castanyer

Girona, 25 octubre 2019

Vacaciones!

Recupero en la memoria estos días después de vacaciones, un artículo que me pasó una compañera de trabajo hace años, cuando trabajaba en la Fundació SER.GI. Hablaba del síndrome pre y post vacacional. Reímos un montón porqué acabábamos de llegar de vacaciones y estábamos todos con cara de agobio. Y la verdad es que nos ayudó mucho, más allá de reírnos, que es muy sano, también nos ayudó a tomar conciencia y relativizar la situación. 

La principal característica del síndrome pre vacaciones es el estrés generado por todo lo que tenemos que acabar, que se acumula en el cansancio que ya tenemos del curso. Lo que caracteriza el síndrome post vacaciones és el estrés y el estado depresivo del volver a empezar y dejar atràs el relax de las vacaciones. Tanto si estás a punto de irte com si ya has vuelto y te sientes identificado con alguna de estas situaciones, tranquilo. Todo está dentro de la normalidad.

En este artículo te doy unas pautas para que si estás de vacaciones, acabes de disfrutarlas plenamente, y si ya has vuelto, sigas difrutando.

Este verano, viajando con familia he podido aplicar pequeñas técnicas de mindfulness que si las ponemos en práctica en el momento oportuno, pueden marcar un cambio substancial hacía las vacaciones deseadas.

El ser humano, tal y como explica Rafael Santandreu en su libro El Arte de (no) amargarse la vida, tiene tendencia a amargarse la vida, como si estuviéramos más diseñados para el sufrimiento que para el disfrute.

La primera propuesta que te hago, estés en el momento que estés, es que tomes conciencia de cuando se enciende el pensamiento negativo, y que cuando te des cuenta, hagas una pausa, respires, y dejes ir la emoción negativa asociada a este pensamiento, para dar espacio al momento presente.

Otras cosas que puedes aplicar durante les vacaciones són:

– Bajar el ritmo. Date más tiempo para hacer las cosas. Olvídate del reloj.
– Priorizar. Establecer pequeños objetivos diarios. Tenemos tendencia a querer hacer muchas cosas cuando estamos de vacaciones y llenarnos la agenda o la cabeza de compromisos. No hace falta.
– Dormir tanto como necesites. No hay que sentirse mal por eso. Tu cerebro necesita regenerar neuronas.
– Disfrutar de la natura. Date espacios para andar, bañarte al mar o al río, respirar aire sano.
– Romper la rutina. Marcha, haz maletas aunque sea para ir cerca de casa, cambia de ambiente.
– Practicar el comer consciente. Durante las vacaciones te puede ayudar mucho a estar presente, desconectar y saborear los gustos.
– Aceptar las emociones que te toca vivir en cada momento. Respíralas. Date permiso para sentir la felicidad de no hacer nada, la ilusión de nuevas actividades, la intimidad de la familia aunque a veces comporte ciertos desajustes, o incluso el vacío de no tener planes.

Si ya has vuelto y te estás incorporando:

– También es importante priorizar, estableciendo pequeños objetivos diarios.
– Reservar los primeros fines de semana para descansar y hacer pequeñas actividades para desconectar y romper con la rutina.
– Respeta también algún espacio de ocio entre semana para irte adaptando poco a poco.
– Volviendo de vacaciones, los ratos de comer pueden ser pequeños descansos tan físicos como mentales, mientras pones atención a gustos, texturas, olores… te olvidas del resto.
– Acepta las emociones que a veces aparecen cuando volvemos de vacaciones. La tristeza de dejarlas atrás o el desazón de recomenzar el trabajo.
– Date tiempo para irte adaptando.

Bueno, ya tienes unas cuantas ideas. Si necesitas más información o ayuda, no dudes en contactarme.

Núria Balliu Castanyer
Girona, 27 d’agost 2019

Cómo generar más bienestar en tu vida?

Empieza por algo sencillo. Busca pequeños momentos en que puedes sentirte bien. Saborealos.

Te gusta conducir? Disfruta de la conducción. Los ratos del día o de la semana que estés conduciendo, poner atención en lo que estás haciendo. Imagínate que eres un piloto de fórmula 1. Sin pasar de la velocidad permitida, claro.

Te gusta cocinar? disfruta de la vista (los colores de los alimentos, las formas, tamaños…). Fíjate. Disfruta del olfato (cómo huele cada ingrediente?). Huélelo, disfrútalo. Experimenta con el tacto. ¿Qué textura tiene cada ingrediente?

Empieza a cuidar las relaciones. Haz un pequeño paso que es escuchar. Escucha con atención y amabilidad al que habla. Sencillamente eso.

Puedes empezar por cualquiera de estas tres cosas. Poco a poco, o cualquier otra cosa que tu desees experimentar: leer con atención, estar junto al fuego con atención, ducharte con atención… lo que te sea más sencillo.

Mientras experimentes con ello, sé amable contigo mismo y con los demás. Sin juzgar si los demás te escuchan a ti o no. Sencillamente observa y experimenta. Poco a poco irás ampliando tu nivel de conciencia.

Continuaremos…

Núria Balliu Castanyer

Girona, 24 d’abril 2019

Como fluir en la pareja

Compartir camino con una pareja es una de las situaciones que más alegría, bienestar y placer nos puede aportar en la vida, pero que más nos puede hacer sufrir a la vez. En este artículo planteo dos temas: iniciar una relación y mantenerla con éxito a lo largo del tiempo.

Cuando se trata de iniciar o no una relación, el posible sufrimiento vinculado con tener pareja a menudo es lo que nos frena a la hora de lanzarnos a esta aventura. El miedo a que nos hagan daño , el miedo a la pérdida … el miedo a no ser suficiente, a no gustar, a decepcionarnos. A menudo el miedo, pánico, a ser abandonado.

Como el ying y el yang, como el blanco y el negro, como el día y la noche, como la vida y la muerte… la alegría y la tristeza… uno no existe sin el otro.

Otros frenos en la pareja pueden ser la creencia, la imagen mental que tenemos de lo que es la pareja. Los modelos que hemos conocido pueden gustarnos más o menos. Son sólo modelos. Cada persona necesita encontrar su equilibrio en la pareja. Cada pareja es libre de crear el propio modelo. Ese modelo que más se acerque a las necesidades de ambas personas.

Cuando hablamos de pareja, pensando en una pareja sana, nos referimos a una relación en la que hay amistad, pasión y compromiso. Estos son los tres pilares principales que hacen que una relación de pareja funcione. Seguiremos abordando estos aspectos en próximos artículos, para quien quiera indagar más.

Y cuáles son los secretos para que la pareja perdure más allá de la amistad o de la pasión inicial? Por un lado el compromiso en querer el bien para el otro, y por otro, aceptar al otro tal y como es. aceptar la totalidad del otro. No sólo lo que nos gusta, deseando y esperando que cambie aquello que detestamos sino aceptar al otro con sus defectos y sus cualidades.

Naturalmente, cada persona es libre de decidir si quiere embarcarse en la aventura de la vida en pareja, con sus ventajas e inconvenientes. Y cada conjunto de dos personas que comparten una intimidad es libre de tener más o menos grado de amistad, sexualidad, compromiso y de decidir qué tipo de relación quieren tejer: la que más les convenga a ambos.

Por último, aceptar al otro con sus defectos no significa tragar todo. Saber poner límites cuando nos sentimos juzgados, criticados, heridos es imprescindible para que la pareja funcione. Saber pedir lo que nos gusta y agradecer lo que nos hace sentir bien es muy importante tanto para uno como para el otro, como para el equilibrio del conjunto.

Me gustaría añadir, para terminar, que cada relación aporta aprendizajes en nuestra vida, y que se trata de saberlos valorar e integrar para enriquecer otras relaciones.

Disfrutad de la vida!

p.d. Si tienes dudas o quieres seguir hablando sobre este tema, escríbeme.