Como fluir en la pareja

Compartir camino con una pareja es una de las situaciones que más alegría, bienestar y placer nos puede aportar en la vida, pero que más nos puede hacer sufrir a la vez. En este artículo planteo dos temas: iniciar una relación y mantenerla con éxito a lo largo del tiempo.

Cuando se trata de iniciar o no una relación, el posible sufrimiento vinculado con tener pareja a menudo es lo que nos frena a la hora de lanzarnos a esta aventura. El miedo a que nos hagan daño , el miedo a la pérdida … el miedo a no ser suficiente, a no gustar, a decepcionarnos. A menudo el miedo, pánico, a ser abandonado.

Como el ying y el yang, como el blanco y el negro, como el día y la noche, como la vida y la muerte… la alegría y la tristeza… uno no existe sin el otro.

Otros frenos en la pareja pueden ser la creencia, la imagen mental que tenemos de lo que es la pareja. Los modelos que hemos conocido pueden gustarnos más o menos. Son sólo modelos. Cada persona necesita encontrar su equilibrio en la pareja. Cada pareja es libre de crear el propio modelo. Ese modelo que más se acerque a las necesidades de ambas personas.

Cuando hablamos de pareja, pensando en una pareja sana, nos referimos a una relación en la que hay amistad, pasión y compromiso. Estos son los tres pilares principales que hacen que una relación de pareja funcione. Seguiremos abordando estos aspectos en próximos artículos, para quien quiera indagar más.

Y cuáles son los secretos para que la pareja perdure más allá de la amistad o de la pasión inicial? Por un lado el compromiso en querer el bien para el otro, y por otro, aceptar al otro tal y como es. aceptar la totalidad del otro. No sólo lo que nos gusta, deseando y esperando que cambie aquello que detestamos sino aceptar al otro con sus defectos y sus cualidades.

Naturalmente, cada persona es libre de decidir si quiere embarcarse en la aventura de la vida en pareja, con sus ventajas e inconvenientes. Y cada conjunto de dos personas que comparten una intimidad es libre de tener más o menos grado de amistad, sexualidad, compromiso y de decidir qué tipo de relación quieren tejer: la que más les convenga a ambos.

Por último, aceptar al otro con sus defectos no significa tragar todo. Saber poner límites cuando nos sentimos juzgados, criticados, heridos es imprescindible para que la pareja funcione. Saber pedir lo que nos gusta y agradecer lo que nos hace sentir bien es muy importante tanto para uno como para el otro, como para el equilibrio del conjunto.

Me gustaría añadir, para terminar, que cada relación aporta aprendizajes en nuestra vida, y que se trata de saberlos valorar e integrar para enriquecer otras relaciones.

Disfrutad de la vida!

p.d. Si tienes dudas o quieres seguir hablando sobre este tema, escríbeme.