Como superar un mal día

Todos, o al menos la mayoría de los humanos tenemos días buenos y días malos.

Cómo habréis comprobado, cuando tenemos un mal día lo vemos todo bastante oscuro…  parece que todo se gira en contra y tendemos a magnificar los acontecimientos negativos (cualquier comentario fuera de lugar, imprevistos, pequeños conflictos…) se pueden convertir en una traba. Y por otro lado, este tipo de días obviamos las cosas positivas (el sol que brilla, el ruido agradable de la lluvia, el coche que funciona, la familia que nos quiere, el trabajo que tenemos…). En cambio, los días buenos, como dice la canción del grupo catalán Manel, “casi somos invencibles”.

Alan Watts, escritor británico que interpretó la filosofía oriental para los occidentales, consideraba que “el arte de vivir […] no consiste ni a dejarse arrastrar por la inercia ni a aferrarse temorosamente al pasado. Consiste a sentir cada momento y a considerarlo completamente nuevo y único, a tener la mente abierta y totalmente receptiva”.

Cuando estamos en medio de un mal día,

Foto: Jeremy Bishop

lo más adecuado es dejarse fluir y estar atentos. Ser conscientes que igual que ha llegado pasará. No quedarnos atrapados en el mal estar sino practicar una mirada más contemplativa respeto lo que estamos haciendo y sintiendo. Practicar la vista de pájaro, como digo a menudo a mis alumnos y a personas a las que acompaño,  como si nos viéramos a nosotros mismos actuando en un escenario. Esta actitud nos puede ayudar a tomar distancia y ser más conscientes de lo que hacemos, pensamos y sentimos. También nos puede ayudar a tomar la situación con más sentido del humor.

Para acabar, hay una frase que me encanta y la utilizo mucho para ilustrar los beneficios de practicar mindfulness. La encuentro muy útil para los días en que el viento se gira en contra nuestra y dice así: “No puedes parar las olas pero puedes aprender a surfearlas”.

Por lo tanto, si tienes un mal día, deja fluir, no te juzgues ni te critiques por eso; obsérvate y sobre todo, respira antes de cada oleada para valorar por qué lado la coges. En todo caso, no son días para tomar grandes decisiones ni tener según qué conversaciones delicadas. Deja esto para cuando sientas más serenidad.

Con amor,

Núria Balliu