Experiencia de un retiro

Este mes de diciembre he tenido la suerte de participar en un retiro de cinco días de silencio con el equipo de instructores del Instituto EsMindfulness de Barcelona, dirigido por Andrés Martín. Tengo que reconocer que sentía un cierto respeto delante la experiencia, como todas las “primeras veces”. No había estado nunca tantos días sin pronunciar palabras y gestos hacia mi entorno, de forma que sentía aquellos nervios de algo nuevo y desconocido y me preguntaba si sería capaz. Capaz de aguantar hasta al final sí, porque soy tozuda, pero en qué condiciones?

Photo by Rubén Bagüés on Unsplas

El primero y segundo día fueron de aclimatación y un poco duros por la cantidad de horas en postura de meditación. Las rodillas me hacían daño, la espalda se resentía, la impaciencia llegaba. Pero poco a poco, a través de las indicaciones de Andrés, me iba relacionando de otro modo con los largos ratos de práctica y esto me permitía ir haciendo descubrimientos personales muy reveladores: patrones mentales con diferentes matices, asociación de molestias físicas con ideas mentales recurrentes, surgimiento de emociones… todo iba tomando sentido y se iba ordenando.

El silencio cada vez era más mágico. No solo durante la práctica sino también en los ratos de descanso, paseadas al bosque en solitario, y comidas compartidas con compañía a pesar de sin conversaciones.

El más cautivador de todo fue ir descubriendo personas, a pesar de no comunicarnos, que permitían ir sintiendo el apoyo y la compañía del grupo. Y una fuerza espectacular que tiene el silencio. Me quedo con la sensación que a veces hablamos demasiado. Probad de daros espacios de silencio a vosotros y a los otros. Silencio absoluto: no teléfonos, no pantallas, no interferencias… solo silencio…

Espero que tu Navidad tenga también espacios de silencio!

Un fuerte abrazo y energía para el 2020.

Nuria

23 diciembre 2019

Vull rebre informació de les activitats de Núria Balliu i exercicis per fer a casa.

Enviat correctament. Gràcies!