Seguimos cerrados… y ahora qué?

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Veo esta hoja en blanco y no sé por dónde empezar a escribir. Son días tan intensos donde pasan tantas cosas sin pasar nada a la vez que me cuesta tirar de una de tantas ideas que me vienen a la cabeza.

Me ayuda muchísimo ir colgando estos vídeos gratuitos y saber que a muchos de vosotros os están siendo útiles. Esto me hace feliz.

Las emociones están a flor de piel, acumulando cansancio, carencia de sol y malas noticias sobre los familiares de amigos, de clientes, de compañeros y de alumnos que nos dejan.

Pienso mucho en los niños que llevan más de un mes cerrados en un piso, sin ni un balcón para poder salir… pienso cada día y les mando mucho amor desde aquí, a ellos y a sus familias. Pienso en las personas que ya tenían una situación delicada, de salud, economía o relaciones sociales y que la llegada del coronavirus les ha perjudicado todavía más. Les tengo muy presentes y les envío mucha fuerza, también.

Por otro lado, también hay momentos donde sale el sol, cuando pienso todo lo que estamos aprendiendo con esta situación, cuando agradezco profundamente el aprecio y apoyo de mi familia y todo el amor que puedo dar a mi alrededor. Momentos donde disfruto de las risas en casa, de los chistes de los amigos en el watsApp, del calorcito que desprende el fuego de la chimenea mientras afuera llueve, de la ayuda de los vecinos y de este sentimiento de solidaridad que se va desarrollando a medida que pasan los días y las semanas…

Y lo que me viene en mente con más fuerza es que todo esto no está pasando por casualidad. Que necesitábamos parar, sacudirnos, recomenzar con muchas cosas. Me pregunto si esa lluvia y frescura afuera durante esta primavera son casualidad o es que el planeta está agradeciendo esta parada de nuestro ritmo frenético.

Por último, y aquí vienen mis propuestas en este artículo, pienso que más que nunca nos tenemos que cuidar. Necesitamos rebajar expectativas y sobre todo cuidarnos física y mentalmente, ya llevamos muchos días de confinamiento y el cansancio se acumula.

Aceptar la situación nos ayudará a pasar a la acción. Aceptar que no podemos hacer lo mismo que hacíamos antes, y que nuestros hijos empiezan a estar cansados, también, por mucho que aparentemente se adapten tan fácilmente. Aceptar que se trata de ir viviendo cada momento de la manera más fácil para cada uno. Hacer menos y mas simple para llegar a más resultados satisfactorios para todos.

Esta vez he colgado un pequeño vídeo que podéis encontrar aquí (en catalán) dando algunas pautas para gestionar el estrés de estos días. Espero que os sirva tanto por ahora como para cuando salgamos.

Una fuerte y cálido abrazo,

Núria Balliu Castanyer
Vilafreser, 22 de abril del 2020